miércoles, 30 de enero de 2019

Madrid arranca fuerte la temporada 2019



Ayer la empresa de la Plaza de Toros de Las Ventas anunció las fechas y las combinaciones oficiales de los primeros festejos de la temporada 2019 en la capital española. La inauguración de la temporada en Las Ventas tendrá lugar el día 24 de marzo con una novillada picada en que actuarán Rafael González, Ángel Téllez y Francisco de Manuel con reses de Fuente Ymbro. Después de este festejo se celebrarán dos novilladas más los días 31 de marzo y 7 de abril antes de la celebración de la primera corrida de toros del año el domingo 14 de este mismo mes. Este día una terna de especialistas mataran una corrida de Victorino, lo que supone un gran atractivo para el inicio de la temporada madrileña. 

La corrida de Victorino estará seguida por otra corrida el domingo 21 en que David Galván, Juan Ortega y Pablo Aguado estoquearán un encierro de El Torero. Este cartel también es de gran interés para el aficionado, sobre todo por la presencia de Rafael Ortega y Aguado que, a pesar de destacar en actuaciones importantísimas el año pasado, no fecibieron la recompensa por parte de los empresarios y los buenos aficionados nos hemos quedado con mucho hambre de ver más de ellos. 

Además de las primeras fechas de la temporada también se han publicado las fechas oficiales de la feria de San Isidro, que este año se celebrará a partir del 14 de mayo y hasta el 16 de junio. 

Estos son los primeros carteles de la temporada: 

24 de marzo: Novillos de Fuente Ymbro para Rafael González, Ángel Téllez y Francisco de Manuel. 

31 de marzo: Novillada (cartel por definir). 

7 de abril: Novillada (cartel por definir). 

14 de abril: Toros de Victorino Martín para Fernando Robleño, Octavio Chacón y Pepe Moral. 

21 de abril: Toros de El torero para David Galván, Juan Ortega y Pablo Aguado. 

martes, 22 de enero de 2019

El Museo Taurino: herramienta de difusión y promoción de la Tauromaquia

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Entrada al Museo Taurino de Madrid. Foto: Paula Mtnez. 

Los museos son espacios públicos de mucha importancia, los cuales nos permiten echar una mirada al pasado para así comprender mejor quiénes somos, de donde hemos venido y Cómo hemos llegado al punto en el que nos encontramos. Nos permiten también conocer el mundo que nos rodea y entenderlo mejor. No cabe duda de que casi todos guardamos recuerdos bonitos de museos que nos han impresionado y que nos han descubierto cosas fascinantes y maravillosas, bien durante nuestra infancia o quizás cuando éramos ya un poco más mayores. Y todos los museos, sean los que sean, han hecho exactamente lo mismo: hacen que aprendamos cosas nuevas mientras que disfrutamos y nos divertimos. Pero hay ocasiones en los que esta labor pedagógica de los museos se convierte en una tarea bastante complicada, así es el caso con los museos taurinos.

Cuando nos acercamos a un museo de cualquier tipo, lo normal es que estamos acostumbrados a ver detrás de las vitrinas y en los diferentes cuadros, dibujos y fotos que ahí se encuentran, cosas que formaban parte de la vida de generaciones anteriores a la nuestra y que, a pesar de tener muchas semejanzas con los utensilios y objetos que usamos en nuestra vida cotidiana, ya han dejado de ser relevantes en pleno siglo XXI. La visita a un museo taurino, por lo tanto, puede parecer -al menos para personas de países ajenos a la cultura taurina- lo mismo que visitar un museo de gladiadores o de pirámides y momias de Egipto. Al apreciar la belleza de un vestido de luces detrás de una vitrina, la mirada imponente de una cabeza de toro disecado o la elegancia de un torero pegando un lance de capote a un toro fiero, el visitante puede quedarse con la impresión de que está mirando algo que ha sido importante en otra época pero que ya no es más que parte de la historia.

De hecho, son muchos los extranjeros que, a la hora de hacer comentarios sobre los museos taurinos en páginas de internet como pueden ser TripAdvisor, manifiestan su apreciación por la belleza de los trajes de luces, capotes de paseo, fotografías y cabezas de toros que adornan las salas del museo pero, al mismo tiempo, dejan claro que las corridas de toros parecen ser algo del pasado que ya no tiene sitio en la sociedad del siglo XXI. Es por este motivo que los museos taurinos, además de exponer la rica y variada historia del toreo, deberían de manifestar una clara e incontrovertible realidad: la tauromaquia sigue formando parte de la cultura hispánica en pleno siglo XXI, tanto por la pasión que genera a su favor como en su contra.

Pero ¿Cómo se puede lograr este objetivo? Sobre todo, cuando se considera el hecho previamente mencionado de que cuando una persona entra en cualquier museo, ya de antemano cree que está mirando al pasado y no al presente, a lo que hay que sumar el hecho de que muchos museos están trabajando con el presupuesto municipales o de ONGs que los mantienen. La respuesta, como es habitual, se puede encontrar en el trabajo de los pocos que se atreven a hacer las cosas con imaginación, ganas y creatividad. No son muchos estos casos, aun así, los que tenemos son más que suficientes para servir de ejemplo a los demás de cómo hay que hacer las cosas y cómo se puede conseguir muchos objetivos cuando los recursos disponibles son bien aprovechados.

Para conseguir que los visitantes a los museos taurinos y plazas de toros entiendan el valor de la tauromaquia en la actualidad es necesario que no solo ven objetos relacionados con el toreo, sino que también llegan a comprenderlos. Esto es algo claramente difícil de lograr, sobre todo en ciudades como Madrid, Sevilla, Valencia o Ronda, por las que pasan miles de visitantes de todo el mundo cada año. Para responder a esta demanda, empresas como Las Ventas Tour ha creado el producto más ideal. Con el tour que ofrece esta empresa los visitantes tienen la oportunidad de conocer tanto el museo taurino como la mismísima plaza de toros de Las Ventas con un audioguía o un guía turístico que les explica todos los entresijos de la plaza y del mundo taurino en su propio idioma. De esta manera todos los visitantes de la Plaza de Toros de Las Ventas, además de ver el museo y apreciar la belleza de este coso taurino, tienen la oportunidad de aprender de la cultura taurina y la verdad de las corridas de toros, todo ello explicado de una manera accesible para todas las nacionalidades y audiencias. 

Con estas ofertas turísticas las personas que visitan las plazas de toros no solo ven la plaza, sino que también aprenden de ella de forma interactiva. Pero hay otro factor muy importante, sobre todo para los museos en sí, y es que además de ofrecer información, este ha de ser presentada de una forma llamativa y creativa. Quizás es el museo de Córdoba el que más ha acertado en este aspecto de la creación de un museo interesante, informativo y atractivo. A través de sus varias plantas y múltiples salas, el museo de Córdoba ofrece a sus visitantes un recorrido por los entresijos del mundo taurino y su importancia cultural en la ciudad. Sus carteles, fotos y audiovisuales llamativos e informativos hacen que el visitante descubra los matices y secretos de las joyas que alberga el museo, mientras que se acerca al mismo tiempo a las verdades de la cultura taurina y la esencia del arte de torear.

Sin embargo, hay que recordar que los museos taurinos no solo reciben visitas de extranjeros y personas que no conocen el mundo taurino. Los museos de temática taurina también reciben la visita de muchos españoles y personas que ya son aficionados que, durante sus viajes, se interesan por conocer estos sitios de gran interés para la cultura taurina, sobre todo cuando se encuentran en municipios conocidos por su tradición taurina. Por este motivo, parece lógico que los museos de tauromaquia deberían ser también sitios de reunión para la gente del toro y difusión de la actualidad taurina. Para este fin museos como el de Córdoba tienen espacios destinados a la celebración de eventos como presentaciones de libros, conferencias o charlas, pero merece particular atención museos como el de La Línea (Cádiz) o la Taberna Lagartijo en Linares.

Estos, además de ser museos, son también tabernas y bares, ofreciendo así un espacio en que tanto aficionados como personas que se interesan por el mundo taurino pueden reunirse entre ellos o con los amigos. En estos sitios no solo se aprende de toros y de cultura taurina, sino que se puede vivirlo en un ambiente único que no solo invita a la gente a venir de paso, sino que también se puede quedar ahí y aprovecharlo como un lugar ideal para las charlas, tertulias y coloquios. De esta manera el museo no solo se trata de una atracción, sino que es un sitio sociable donde la gente puede reunir y disfrutar de la compañía, fomentando de tal forma el ambiente taurino de la zona y ayudado a que los toros estén en boca de todos como un tema más de actualidad. El hecho de que estos lugares están preparados para acomodar a un gran número de personas en el sentido de catering hace que también pueden servir como escenarios de distintos tipos de eventos, acontecimientos sociales y celebraciones, haciendo que la tauromaquia sea tema central de muchos momentos muy importantes.

No quiero quitar merito a la gestión de otros tipos de museos con estas palabras; ofrecer un espacio público que combina una experiencia divertida y entretenida para personas de todas las edades mientras que juega a la vez un papel educativo nunca va a ser una tarea fácil. Lo que si busco aclarar es que, en estos tiempos tan complicados y decisivos para el futuro de la tauromaquia, el papel que juegan los museos taurinos en la difusión y promoción de la cultura taurina podría ser mucho mas decisivo de lo que hasta ahora hemos pensado. Estos espacios son frecuentados por personas de todo el mundo, los cuales encuentran en dichos espacios su primer contacto con el mundo taurino. A su vez, los museos taurinos sirven como un espacio de reunión, de reflexión y de aprendizaje para aquellas personas que ya son aficionados al mundo de los toros., ampliando así su contacto e interacción con el planeta de los toros. Y con todo esto en mente conviene plantear la gran importancia de la innovación, creatividad y labor pedagógico que debe de existir en la creación y la gestión de los museos de Tauromaquia.

viernes, 12 de octubre de 2018

Madrid 12/10/2018


Para la última corrida de la temporada de Las Ventas se anunció una corrida de la mítica ganaderia de Partido de Resina (antes Pablo Romero) que, al final, fue remendada con un toro de José Luis Pereda que salió en cuarto lugar. Los míticos Pablo Romeros presentaron hechuras magníficas, muy en tipo de esta ganadería tan singular, siendo aplaudidos con fuerza varios ejemplares por su excelente trapio y gran belleza. La corrida, sin embargo, no tuvo por dentro lo que aparentaba por fuera, y a pesar de que fue un encierro interesante que no aburrió a nadie, puso las cosas muy difíciles para Rubén Pinar, Javier Cortés y David de Miranda. Solo logró una vuelta al ruedo David de Miranda como premio a su actuación al tercero mientras que sus compañeros solo escucharon ovaciones y palmas. 

La tarde empezó con una intensa faena de Rubén Pinar al primer Partido de Resina que pudiera haber sido premiado con un trofeo si hubiera matado bien al toro. En los primeros tercios el toro huía mucho y amenazó con saltar las tablas. Pinar salió dispuesto con la muleta y en un pase de pecho, en el que intentó quedarse en el sitio, el toro le prendió y le tuvo varios segundos colgado en el piton. Sangrando y con la taleguilla rota, el albaceteño volvió a la cara de su oponente y, pese a que no parecía tener muchas posibilidades, pudo sacar dos series importantes por la diestra con temple y mando. Pinchó antes de colocar una estocada entera que necesito ser rematado con el descabello. Se fue de pie a la enfermería escuchando una calurosa ovación del público. 

Tras la cogida de Rubén Pinar le tocó a Javier Cortés matar el cuarto toro, aún así, no pudo lucirse con ninguno de los tres toros que le tocaron en suerte. El segundo de la tarde también fue muy suelto y distraído en los primeros tercios. Hubo un momento de mucha tensión en el segundo tercio cuando el toro apretaba en su embestida hacia tablas cuando José Antonio Prestel salía de un buen par, terminando saltando el toro al callejón y tirando al banderillero por encima de una de las cubiertas de los asientos de callejon. En la muleta el toro miraba más al tendido que a la muleta y salió al trote como un cabestro. Cortés no tuvo más remedio que matarlo con habilidad. 

En cuarto lugar salió un toro de José Luis Pereda, protestado con fuerza por los espectadores por sus feas hechuras. No ofreció buen juego este toro por ser blando y faltar fondo. El sexto sí metía la cara en los capotes de salida y acudió desde una buena distancia al caballo, aunque sin empujar mucho. Cortés empezó sometiendo lo por bajo con dominio y toreria al igual que hizo con su primero, no obstante, se encontró con un oponente que desarrolló un sentido muy peligroso que le impidió sacar la faena que todos esperábamos a un toro que había teñido movilidad y fijeza. 

David de Miranda estuvo voluntarioso y dispuesto con los dos toros que le tocaron, siendo premiado con una clamorosa vuelta al ruedo tras petición de oreja en su primero. Se fue a la puerta de chiqueros para recibir al tercero a porta gayola, seguido por unas verónicas en las que el toro metía la cara y un quite por chicuelinas. Se fue a los medios para brindar la faena y, después de sacar el toro al tercio se puso a torear en redondo, echando la pata pa'alante, cargando la suerte y bajando la mano todo lo que podía. Realizó una faena de ritmo y seguridad ante un toro que metía la cara y transmitía aunque, eso sí, revolviéndose mucho tras cada embestida. Terminó con ceñidas mano,tenias que pusieron los pelos de punta a los espectadores. Mató en el segundo intento y el toro aguantó mucho antes de doblarse en los medios. Hubo petición pero el premio se quedó en la vuelta del ruedo. 

Volvió a ponerse de rodillas ante la puerta de toriles para recibir al quinto, un toro que manseó mucho y con el que Miranda pasó demasiado tiempo intentando sacar faena donde no lo había. 



Rubén Pinar 





David de Miranda

domingo, 7 de octubre de 2018

Zaragoza 06/10/2018


La primera corrida de la Feria del Pilar ha sido un festejo interesante en que los aficionados aragoneses han podido disfrutar de una corrida de Montalvo -rematado con un sobrero de Adelaida Rodríguez que sustituyó al 2º bis-  con muchos matices, de juego variado y hechuras  adecuadas para el coso de La Misericordia. De los seis ejemplares lidiados destacó el 3º, un toro de nombre 'Melonero' que demostró fijeza, prontitud, humillación y recorrido en la muleta de Alvaro Lorenzo, que cortó dos orejas de su oponente tras una magnífica faena que ha confirmado tanto el buen momento que atraviesa el toledano como la importancia de esta ganadería en la actualidad, dejando claro que los buenos resultados de otras corridas que ha lidiado este año no son una  casualidad, ni mucho menos. También estaban anunciados José Garrido, que estuvo bien toda la tarde, y Juan Bautista, que se despidió de los ruedos españoles sin pena ni gloria. 

La tarde comenzó con una cariñosa ovación para Bautista después de finalizar su último paseíllo en una plaza española antes de su despedida definitiva del toreo. El primero de la tarde fue un toro con buenas hechuras que embistió con temple en el capote del francés. Garrido aprovechó su turno en quites con una serie de garbosas chicuelinas y el torero galo dedicó el último tercio al público. Fue una obra de poso y temple ante un animal que, pese a su nobleza y el ritmo de sus embestidas, llevaba la cara a media altura, obligando a Bautista a torearle a las alturas que él quería. Se puso de rodillas para recibir al cuarto con una larga cambiada y brindó la faena al público. Este toro, sin embargo, el toro faltaba casta como el primero y no tuvo ni el ritmo ni el temple de su hermano. Se apagó muy pronto y no pudo lucirse Bautista con el. 

José Garrido estuvo muy entregado y con mucha raza ante sus dos adversarios. El primero de su lote fue devuelto por embestir de forma descompuesta y en su lugar salió un sobrero de Adelaida Rodríguez. Con el capote había dibujado lances de mucho empaque y torería antes de comenzar el primer tercio. El toro se fue al relance en su primer encuentro con el peto, pero empujando, para después salir huyendo en el primer encuentro. En banderillas también hizo cosas de manso pero el extremeño salió con la muleta muy decididamente y sin dudarse en ningún momento. En el último tercio las embestidas bruscas y algo violentas del toro fueron sometidos por bajo con las manos firmes y poderosas del extremeño en una faena importante al manso encastado en la que hubo buenos muletazos de mucho poder y entrega absoluta. Remató con el descabello. El quinto bis también tuvo una embestida poco formal en el último tercio. Garrido lo sometió muy por bajo en los primeros muletazos y, una vez más, se quedó en el sitio con mucha firmeza para ir dominando las acometidas por ambos pitones, llevándolas corridos con la mano baja. La final de faena fue muy ojedista, con desplantes entre los pitones. Cortó un trofeo tras colocar una estocada efectiva. 

La faena más redonda de la tarde lo llevó a cabo Alvaro Lorenzo al tercero de la tarde, de nombre 'Melonero', con buenas hechuras y que arrancó de lejos al caballo, dejándose pegar. El toledano se gustó en los primeros pases de la faena, adelantando la pierna y acompañando la a embestida con el pecho. El toro miraba con fijeza el engaño y acudió con prontitud y entusiasmo, siguiendo la tela con la cara humillada y mucho recorrido. Lorenzo se gustó en los primeros series por la diestra con temple y compás, llevando con suavidad las embestidas del toro que tenía mucha calidad. Al natural también hubo una serie extraordinaria pese a que el animal tenía menos recorrido por este pitón. Combinó pases por ambos lados en el último tramo de su faena antes de terminar con luquecinas y una estocada que acabó con el gran toro de Montalvo. Cortó dos orejas bien merecidas. El sexto fue otro toro con fondo pero que exigía hacer bien las cosas. Alvaro salió con mucha decisión y sacó una buena tanda en los medios. Luego dejó a los pitones enganchar en la muleta y a partir de ahí ya no valía el toro que cambió totalmente su actitud. 




Juan Bautista. 



José Garrido. 



Álvaro Lorenzo y 'Melonero'. 

sábado, 15 de septiembre de 2018

'Murga' gana la vida en Madridejos

'Murga', el toro que ganó la vida por mostrar la casta, bravura, fuerza, entrega, movilidad y crecerse ante el castigo en Madridejos. 

Cuando salió de los chiqueros 'Murga', Nº101, nacido en 2014, de la ganadería de Victorino Martin, solo había cortado dos orejas Javier Castaño después de su meritoria faena al quinto. Sin embargo, este Victorino cambió el tono de la tarde, siendo premiado su gran casta y bravura con el indulto ante un público feliz que celebró junto al ganadero y Morenito de Aranda el triunfo de la vida. Fue sin duda el toro más importante de una corrida con pocos kilos pero bien hecha y en tipo de su procedencia albaserrada, que, a pesar de la bravura que manifestó el el tercio de varas, desarrolló todas las complicaciones a la hora de torearlos que caracterizan la ganadería de Victorino. 

Después de romper la barrera al salir de toriles el toro empujó en el lado izquierdo del caballo, provocando pánico entre os banderilleros. Morenito, viendo antes que nadie la calidad del Victorino, brindó el toro al público antes de llevarlo a los medios y comenzar a torearlo de muleta. El toro iba creciendo a lo largo de su lidia, acometiendo con más entrega en cada serie. Fue un animal con recorrido, que arrastraba el hocico por el suelo, siguiendo la tela con fijeza y ofreciendo embestidas con mucha codicia que transmitieron a los tendidos por su energía y casta. Morenito toreó en series por ambos pitones, llevando cosidas las embestidas de su oponente con el compás abierto y mucho trazo, dirigiendo las arrancadas con seguridad y oficio. Fue una faena larga y el toro iba cada vez mejor en su muleta, provocando las peticiones de un indulto que llegó después de que el presidente había sacado el pañuelo blanco para dar el primer aviso. Tardó mucho en meter el toro en los chiqueros. Morenito fue premiado con las dos orejas y rabo simbólico. 

Morenito de Aranda también estuvo bien ante su primer toro de Victorino.  Lo llevó a los medios en el capote eficazmente y templó la embestida en un buen quite. En el último tercio realizó una faena con mucho contenidos, de altibajos en que los grandes momentos llegaron cuando el de Burgos sometió al toro por el pitón izquierdo. Las mejores tandas de la faena fueron series de naturales en los que bajó la mano y mandó mucho sobre la embestida de su Victorino que respondió siempre de forma positiva cuando se le trataba con firmeza. Quizás hubiera sido una faena de premio si no habría tenido que usar el descabello después de dos pinchazos. 

Javier Castaño demostró que está atravesando un buen momento, mostrando las ganas necesarias para estar por encima de de toros difíciles y con una buena cuadrilla detrás de él que ofrece una lidia espectacular y deja en sus manos un toro bien preparado para la faena. Con el primero de su lote estuvo muy decidido en el toreo de capa y puso al toro lejos del caballo para verlo venir de lejos. Brindó su faena en que estuvo muy seguro con un oponente difícil que se quedó corto y que se orientó. Al quinto, con el que fue ovacionado Diego Ferreira, le cortó las dos orejas por una faena que inició con torería, pasando el toro por alto con la diestra antes de torear en redondo por este pitón.  El Victorino parecía tener cierta bondad, dejando al salmantino torear con encaje en muletazos templados y profundos. Después de esta primera tanda el toro se orientó, perdiendo su recorrido y bondad. Eso, sin embargo, no paró a Castaño, que se quedó en la cara del toro sacando del animal todos los pases que podía hasta que se tiró a matar con decisión. 

No fue la tarde de Víctor Puerto que se encontró con el lote más complicado de una corrida de Victorino. A esto hay que sumar su indecisión, tanto con la muleta como con la espada, que puso en público en su contra. Escuchó pitos y protestas mientras que intentaba buscar modos de sacar pases a sus enemigos y los escuchó también después de sus actuaciones. 





'Murga' y Morenito de Aranda, protagonistas de la tarde en Madridejos. 



Javier Castaño también cortó dos orejas de un Victorino que se orientó rápidamente. 

Imágenes de CMM. 

viernes, 14 de septiembre de 2018

Plaza de Toros de Albacete

Puerta grande de la Plaza de Toros de Albacete. 

La ciudad castellanomanchega de Albacete se encuentra actualmente en plena feria, uno de los grandes acontecimientos del calendario de esta ciudad en que ciudadanos disfrutan de mucho baile, mucha música, la gastronomía local, algún que otra copita y, como no, de los toros. La Feria del Virgen de los Llanos atrae cada año a millones de visitantes de todo el país -e incluso de otras naciones- que inundan anualmente la ciudad para disfrutar de los muchos espectáculos y actividades que tienen lugar durante la feria. De todos ellos, el ciclo de festejos taurinos ocupa en esta localidad un sitio de honor, siendo la feria taurina de Albacete uno de los más importantes de la temporada española. Cada mes de septiembre miles de espectadores acuden a la cita diaria de los toros, llenando su coso taurino para ver las grandes figuras del momento y los hierros más emblemáticos del campo bravo. Pero este año las buenas noticias no solo han salido del ruedo, sino que la plaza en si ha sido una de las grandes protagonistas de la feria 2018.

Hoy, 14 de septiembre, la Plaza de Toros de Albacete ha sido declarado un monumento BIC (Bien de Interés Cultural), solo un año después de cumplir su centenario el 9 de septiembre del pasado año 2017. En su última visita a la capital, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, declaró que ha sido una decisión apoyada por muchos colectivos de la ciudad, además de la AMIThE (Asociación de Amigos de Teatros Históricos de España) que solicitó esta declaración el año pasado. Con motivo de esta gran noticia abrimos aquí en El Cuadernillo Taurino una nueva sección de Plazas Emblemáticas, en la cual conoceremos a algunos de los cosos taurinos más importantes de la geografía taurina.

La Plaza de Toros de Albacete, conocida popularmente como `La Chata`, es uno de los emblemas arquitectónicos de la ciudad. El edificio destaca por su precisos fachada de estilo ecléctico, combinando elementos de estilo gótico con otros de clara influencia mudéjar como su hermosa puerta grande. Por dentro los arcos Tudor que soportan la cubierta de los grados superiores, interrumpidos solo por el palco presidencial, dan al coso un aspecto clásico. Los arquitectos responsables para el diseño del coso fueron D. Julio Carrilero Prat y D. Manuel Sainz de Vicuña. El diseño de la plaza de toros de Albacete sirvió incluso como fuente de inspiración para la construcción de otros cosos taurinos con la importancia de la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, un hecho que evidencia la importancia del coso, tanto por su belleza plástica como por su utilidad a la hora de acoger los eventos taurinos.

La plaza se encuentra ubicada en la Calle Feria, al noroeste de la ciudad, directamente en frente de la Puerta de la Feria y a unos minutos de distancia del recinto ferial. Gracias a esta buena ubicación en la ciudad, las actividades que tienen lugar en la plaza se integran fácilmente con el resto de la feria, la cual transcurre justo al lado del coso y facilita así que los feriantes puedan disfrutar de la feria en sí y los espectáculos taurinos sin tener que desplazarse mucho como ocurre en otras ciudades de España. La construcción del inmueble fue realizada en un tiempo récord de 6 meses y fue financiada con donaciones ofrecidas por entidades privadas de la localidad. Hasta se llegó a publicar un artículo en un diario catalán que criticaba la desmedida afición a los toros en España y el hecho de que la capital de una de las provincias con más pobreza de España y una escasez de servicios públicos gastase tanto dinero en un coso taurino de este nivel. Es digno de tener en cuenta que la plaza puede acoger hasta 10,000 espectadores, lo que suponía casi la mitad de la población en 1917 cuando Albacete solo tenía una población de apenas 25,000 habitantes. 

Imagen panorámica del interior de la plaza. 

La plaza de Albacete cuenta con galerías, pasillos y accesos amplios, tendidos relativamente cómodas, una enfermería equipada y buenas instalaciones como los corrales y el patio de caballos.  

La inauguración de La Chata tuvo lugar poco después de finalizar las obras de construcción, el 9 de septiembre del citado año de 1917. Para la ocasión se lidió una corrida de Fernando Villalon, la cual fue estoqueada por los diestros Rodolfo Gaona, Joselito y Saleri II. el primer toro estoqueado en la plaza se llamaba `Vengativo` y, al igual que sus hermanos lidiados esta tarde, fue un toro poco bravo que no permitió el lucimiento de su matador, Gaona. El único triunfador de aquella tarde fue Joselito, que cortó las dos primeras orejas concedidas en esta plaza al segundo toro de la tarde, de nombre `Bordador`, al que realizó una magnifica faena.

El paso de los años ha dado la razón a aquellos albaceteños que apostaron por la construcción de un gran coso taurino a pesar de sus circunstancias poco propicias. A lo largo del último siglo el coso taurino de Albacete se ha convertido en uno de los monumentos más reconocidos de la ciudad, quizás siendo uno de los edificios más hermosos de la capital, para el disfrute de los que gustan el espectáculo taurino como aquellos que no. Es también una plaza de reconocida importancia en el mundo taurino. La prestigiosa enciclopedia taurina El Cossío define la plaza como “una de las más excelentes de España”, asimismo, el escritor Ricardo García López `K-Hito` incluso se atrevió a decir que “la cuna del toreo es una cuna con ruedas. De Ronda y Sevilla se ha ido a Albacete”, dejando claro la relevancia de Albacete en el mundo de los toros.

No cabe duda de que la calificación de Albacete como cuna del toreo provocara contradicciones feroces por parte de aficionados y taurinos de otras localidades con ambiente taurino, aun así, nadie puede poner en duda la gran importancia de la Feria de la Virgen de los Llanos. A lo largo del último siglo la feria taurina de Albacete ha sido una de las grandes ferias de la temporada para todas las figuras del toreo de cada época. El coso albaceteño ha atraído a aficionados de todos los puntos geográficos, los cuales han acudido al coso de La Chata para vivir grandes tardes de toros. El albero de esta plaza lo han pisado todas las figuras importantes de los últimos 100 años y también se han colocado en los chiqueros las divisas de todas las ganaderías legendarias del campo bravo, sin faltar ni una.

Esto es gracias a la gran afición que tiene Albacete por los toros. Cada tarde su plaza se llena de aficionados y espectadores alegres, que vienen a disfrutar de sus días de feria y a pasarlo bien. No obstante, son también entendidos del tema taurina y desde siempre han exigido un toro digno, con un trapío correspondiente a una plaza con la seriedad de La Chata, pidiendo siempre las mejores ganaderías y un toro en plena forma física y buenas hechuras. Los toreros que actúan en esta feria también saben que es una plaza exigente, donde las cosas tienen que estar siempre bien hechas y donde no se regala nada. Pero es también una plaza agradecida que sabe valorar lo que ve, siempre cuando se hacen las cosas correctamente y, por lo tanto, cualquier triunfo este ganado a ley. Es por eso que Albacete ha llegado a ser una plaza de peso en el mundo taurino y cualquier torero o ganadero que triunfa ahí tiene asegurado un aumento en contratos y en su categoría como profesional.

Pero los que piensan que la actividad taurina se centra completamente alrededor de su feria están equivocados. A lo largo de la temporada el coso de La Chata acoge varios eventos taurinos en los que también se anuncian carteles de lujo. Uno de estos eventos es la Corrida de ASPRONA, un festejo emblemático y bien conocido en todo el mundo taurino que es organizada para recaudar fondos destinados al apoyo de las personas con discapacidades intelectuales. Cada año la asociación ASPRONA programa para el mes de junio una corrida en la que suelen actuar las grandes figuras del toreo, los cuales actúan de forma gratuita ante toros que han sido donados por una ganadería, habitualmente un hierro local que colabora generosamente con el proyecto. La corrida ya tiene casi cincuenta años de vida y, además de ser un evento por el que los albaceteños tienen mucho cariño, ha adquirido mucho prestigio en el calendario taurino nacional gracias a la importancia de las figuras que suelen actuar en ella.

La solidaridad es una de las características más destacadas de la afición albaceteña que, pocas semanas antes de la corrida de ASPRONA, acude en masa a otro espectáculo benéfico en su plaza de toros. El tradicional festival de COTOLENGO es otro acontecimiento taurino en la que los aficionados castellanomanchegos se reúnen para disfrutar de una gran tarde de toros y recaudar fondos para otra asociación solidaria, en este caso un asilillo de ancianos de la ciudad. Este festival cuenta frecuentemente, al igual que la corrida de ASPRONA, con grandes figuras del toreo, pero es también una cita importante para los toreros locales, los cuales siempre están bien acogidos en los carteles de su localidad.

El gran cariño que tiene Albacete por sus toreros locales se ha demostrado también en otros gestos dignos de anotar. En las afueras de la plaza de toros se puede encontrar dos estatuas ubicadas cerca de la puerta grande. Estos monumentos son homenajes de la ciudad de Albacete a dos de sus toreros más importantes, Chicuelo II y Damaso González. La primera fue inaugurada en 1961 y es una obra hecha de piedra que fue realizada por Fernando Colominas y que retrata a Chicuelo II ejecutando un pase de muleta. La otra está ubicada al otro lado de la puerta grande y fue inaugurada en 2015 como homenaje a Damaso González, quizás uno de los toreros con más leyenda y más queridos de Albacete. Este hecho en bronce y es una obra del escultor Pedro Requejo. Estos monumentos, siendo las muestras de gran cariño por estos toreros que son, sirven como una clara muestra de la fuerte relación que existe entre Albacete, su plaza y sus toreros. 

Albacete es una de las ciudades que ha dado más toreros durante el último siglo. Todos estos toreros siempre han recibido el apoyo y el cariño de sus paisanos, pero son dos, Chicuelo II y Damaso González que más se recuerdan en la ciudad por la gran importancia que tuvieron como figuras del toreo. Estos monumentos en recuerdo a Damaso González y Chicuelo II son una prueba de la importante relación entre los albaceteño y sus toreros. 

Pero La Chata no solo puede acoger corridas de toros. Al igual que la gran mayoría de las plazas de toros que existen, se trata de un espacio público cuya belleza puede ser disfrutada tanto por los taurinos como por los no taurinos, y lo mismo vale para sus instalaciones. El amplio ruedo de la plaza puede acoger conciertos, eventos deportivos, festejos populares, teatro al aire libre o incluso cine de verano. Todo lo cual puede ser apreciado desde los tendidos o, en ciertos casos, desde el mismísimo ruedo. A lo largo de su historia la plaza ha acogido una gran variedad de espectáculos de tipos diversos, destacando entre ellos los eventos ecuestres como concursos y exposiciones de coches de caballos. Últimamente la puerta grande de la plaza también ha servido como escenario de varios espectáculos de videomapping como la que tuvo lugar el año pasado para conmemorar el centenario de la plaza, y otra que ha formado parte de esta feria de 2018, que celebraba el 40 aniversario de la constitución española. Como se puede apreciar, una plaza de toros debe de tener usos constantes que complementan su actividad taurina, y cuando es así la población entera disfruta de ella. 

La importancia de esta plaza de toros ha sido reconocida también una publicación reciente, la cual pone en valor sus cien años de historia y todo lo que supone este espacio para la ciudad y para el mundo taurino. Plaza de Toros de Albacete 1917-2017: centenario de La Chata es una magnífica obra de Vincent Sáez González, la cual combina una gran diversidad de contenidos gráficos con maravillosos textos, estadísticas, carteles de festejos, artículos de prensa y colaboraciones textuales de personajes de importancia en un magnifico recorrido por la historia de la plaza y su actualidad. El libro incluye todo; desde las explicaciones detalladas de las características arquitectónicas del coso hasta su el personal que trabaja ahí en la actualidad, el libro no falta ni un solo detalle sobre los toreros, ganaderías y rejoneadores que han actuado en la plaza, fotos y nombres de algunos de los abonados y todos los grandes acontecimientos en la plaza desde su inauguración. Incluso diría que este libro ha cambiado mi forma de ver y apreciar las plazas de toros independientemente del espectáculo que se realizan en ellas. Este libro ha sido una fuente de información importantísima para este articulo y la recomiendo aquí para todos aquellos que gustan la arquitectura, la historia y, como no, los toros.


La Plaza de Toros de Albacete es sin duda un coso de gran importancia, tanto por lo que supone para la localidad como espacio público y monumento, como por la gran categoría de su feria taurina y los demás festejos que ha acogido La Chata en sus 101 años de historia. no cabe duda de que los grandes acontecimientos que han tenido lugar en la plaza durante el último siglo han enriquecido la historia reciente de la ciudad, llenándola de millones de visitantes y ofreciendo a sus vecinos un sitio incomparable para vivir experiencias inolvidables, ninguna de las cuales habrían sucedido si no fuera por la gran apuesta de los albaceteños en 1917. Gracias a dios los cien años vividos en La Chata han sido, hasta el momento, bonitos y apasionados. Esperamos por lo tanto que la plaza de toros sigue siendo lo que ahora es para los albaceteños y que siga siendo un sitio de reunión para futuras generaciones en los días de corrida y muchos otros.



PLaza de Toros de Albacete 1917-2017: centenario de La Chata. De Vicente Saez Gonzalez. 

Por último, quiero aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a todos los albaceteños -algunos taurinos pero muchos no- que hicieron que mi visita a esta maravillosa ciudad fuera tan agradable y me hicieron sentir como en casa. ¡va por ustedes!

lunes, 10 de septiembre de 2018

Villaseca de la Sagra 10/09/2018




La última novillada de Villaseca de la Sagra ha sido un encierro de bonitas 'patitas blancas' de la ganadería de Monteviejo. Los novillos de encaste Vega-Villar han salido con las buenas hechuras y las hermosas capas berrendos y luceros que caracterizan este legendario encaste del campo bravo español. Sin embargo, el comportamiento de los novillos ha sido poco bravo y complicado, desarrollando genio y sentido que imposibilitaron el lucimiento de cualquier de los tres novilleros, los cuales tuvieron que luchar contra algunas verdaderas 'alimañas' como el segundo de la tarde, que cayó en manos de Juan Carlos Carballo. Solo tocó pelo Aquilino Girón que cortó una merecida oreja del sexto tras salir de la enfermería. 

Abrió cartel Alejandro Fermín con un novillo de embestidas informales y sin ritmo. Fermín acertó en llevarlo a los medios donde realizó una faena de oficio y seguridad, aprovechando las embestidas buenas que ocasionalmente ofrecía el animal para bajar la mano y pasarlo con temple. No fue un adversario fácil pero el novillero estuvo bien con él y colocó de forma habilidosa el acero. El cuarto fue un novillo de hermosa pinta, muy en tipo de la ganadería que no tuvo casta en el último tercio. Alejandro Fermin le pudo mucho, cruzándose al piton contrario y sacando muletazos templados al novillo que remató con la cara por alto. El desplante con una rodilla en tierra y el molinete invertido que le sirvió para salir de la cara del Vega-Villar tuvieron mucho sabor. 

Uno de los momentos más emocionantes de la tarde llegó en la faena de Juan Carlos Carballo ante el segundo bis. Fue un novillo lucero y muy serio por delante que estaba agarrado al piso en los primeros tercios y marcó querencia a tablas. Carballo lo puso dos veces en el caballo de picar y estuvo muy entregado en el último tercio. Fue una verdadera lucha entre el hombre y el novillo, que revolvía la cara con rapidez, buscándole el cuerpo con malas intenciones sin ni querer pasar por la tela roja. Fue también un animal con cierto poder y casta ante el que Carballo estuvo firme y muy valiente. Sonó la música pero pidió que la banda parase, parecía más una batalle de gladiadores que la faena de un torero. Mató con una estocada tras pinchazo y saludó una gran ovación tras una faena de mérito tremendo. Su labor al quinto también fue importante pero le costó rematarlo con el acero. 

Los banderilleros llevaron en brazos a Aquilino Girón hasta la enfermería después de que salió con el capote por la espalda para hacer un quite al quinto novillo de Juan Carlos Carballo. Parecía una herida grave pero impresionó ver el novillero salir nuevamente al ruedo para saludar al sexto con una larga cambiada de rodillas al sexto, al que abrió mucho los brazos en las verónicas. El tercio de varas fue muy espectacular, con el novillo arrancando tres veces al peto y desde una buena distancia en los dos últimos puyazos de Francisco Javier Ortiz. Aquilino Girón brindó el novillo y se fue a por el Alfarero de Oro con una faena basada en la entrega y la disposición. El novillo desarrolló complicaciones al igual que sus hermanos pero Girón logró sacarle pases a base de llevar cosida su embestida. La oreja fue concedida tras una gran estocada, que valía por sí solo el trofeo. 

Alejandro Fermin mostró oficio y conocimiento ante ambos oponentes. 

Juan Carlos Carballo estuvo dispuesto y firme. Sobre todo ante el segundo novillo que puso los pelos de punta a los espectadores. 




Aquilino Girón y la gran suerte de varas del sexto novillo. 

Imágenes de CMM.