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lunes, 17 de abril de 2017

Joselito y Belmonte; adversarios complementarios


               


A comienzos del siglo pasado dos toreros sevillanos cambiaron para siempre el arte de torear. José Gómez Ortega “Joselito” y Juan Belmonte. Estos diestros revolucionaron el arte de torear mientras que competieron en las plazas más importantes de España, formando entre ellos una intensa revalidad que protagonizó la segunda década del siglo XX. Aun así, al pasar los años han surgido muchos críticos (supuestos expertos en tauromaquia) que han querido desmentir lo que para ellos es una supuesta rivalidad, eliminando de tal forma la importancia de lo que siempre se ha considerado como la época de oro del toreo.

Pero es curioso el hecho de que muchos críticos taurinos (incluyendo aquellos que niegan la relevancia de esta rivalidad) defienden apasionadamente la tauromaquia de uno de estos toreros mientras que atacan la del otro. José Bergamín, por ejemplo, dice en su famoso ensayo El arte de birlibirloque (2016):

Las virtudes afirmativas del arte del birlibirloque de torear, son: ligereza, agilidad, destreza, rapidez, facilidad, flexibilidad y gracia. Virtudes clásicas: Joselito

Contra esas siete virtudes hay, en efecto, siete vicios correspondientes: pesadez, torpeza, esfuerzo, lentitud, dificultad, rigidez y desgarbo. Vicios castizos: Belmonte castizo hasta el esperpentismo más atroz y fenomenal.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que este ensayo fue escrito en 1930 cuando todavía permaneció en activo Belmonte y aun había toreros que quisieron continuar con el gran legado del mítico toreo del ya fallecido Joselito. Pero la apasionada discusión sigue viva casi un siglo después de este histórico encuentro. En su libro Revision del toreo (2002) Domingo Delgado de la Cámara analiza meticulosamente la historia del toreo y todos los diestros que han contribuido a la evolución de este arte. En esta obra se puede apreciar una clara preferencia por el toreo de Joselito pese a que el escritor obviamente no le vio nunca torear en directo, sino que ha tenido que ver sus actuaciones en las fotografías y videos que hemos visto los demás. El mero hecho de que este debate levanta la misma pasión casi cien años después de surgir es una clara muestra de su importancia.

Uno de los motivos por los que algunos críticos restan importancia esta rivalidad es por la gran amistad que existía entre ambos toreros, tal como demuestra Nogales en la famosa biografía de Juan Belmonte: “Joselito y yo estábamos íntimamente unidos. Toreábamos juntos cuarenta o cincuenta corridas al año, y finalmente nos encontrábamos hombro a hombro en el tren, en los hoteles, y con el capote desplegado en el ruedo cuando llegaba el momento de peligro.” (2009: p.278). Estas palabras dejan clarísima la gran amistad entre estos dos toreros, que compartieron entre ellos algunos de los momentos más importantes de sus vidas.

Pero esta relación amistosa no hizo más que intensificar la rivalidad; mientras que los partidarios de cada uno jalearon a su torero preferido, Joselito y Belmonte compartieron íntimamente las sensaciones de la corrida. Además, cuando no estaban en la plaza y los aficionados pasaron el tiempo libre en las tabernas defendiendo apasionadamente su torero, Juan y José entrenaron juntos en el campo. Tan cercana fue la relación profesional de estos diestros que, aun teniendo conceptos tan contrastados del toreo, los dos compartieron ideas técnicos y estéticos. Belmonte, por ejemplo, aprovechó del conocimiento técnico de Joselito para mejorar su toreo, mientras que Joselito, al final de su carrera, intentó incorporar la nueva estética de Belmonte en su propia tauromaquia (Cámara, 2002). Mientras que estas tauromaquias se iban perfeccionando, la exigencia que existía para cada uno de los toreros por parte del otro era cada vez mayor. 

Este intercambio de técnica y estética taurina engrandeció todavía más las tauromaquias de estos toreros legendarios, permitiéndoles desarrollar sus formas de torear en máxima plenitud. En adicción, fundaron juntos los bases para el desarrollo de la tauromaquia moderna, no solo en cuanto a la técnica y la estética, sino también de una forma mucho más amplia. El concepto de bravura que hoy en día tenemos se debe principalmente a Joselito. Este torero pasó mucho tiempo en el campo junto a los ganaderos. Joselito estaba tan empeñado en mejorar el arte de torear que ayudó a los ganaderos a seleccionar el mejor toro para la tauromaquia del futuro, cualidades que actualmente forman parte de nuestra manera de concebir la bravura (Domecq, 2009).

Tan popular fueron estos toreros que ayudaron también a desarrollar la tauromaquia de forma comercial. Durante la época de oro todos querían ver torear a Joselito y Belmonte, uno de las visiones de José era posibilitar el acceso a la plaza de todas las personas, sin tener en cuenta sus circunstancias sociales y económicas. Así nació el sueño de Joselito de construir plazas monumentales, que actualmente existen en las ciudades de Madrid, Barcelona, Pamplona y anteriormente en Sevilla. La idea de estos recintos grandiosos era ofrecer entradas de precios muy variados para, de tal forma, facilitar el acceso a las corridas de toda la ciudadanía, sin cualquier tipo de discriminación. Tan importante fue la labor de Joselito en la construcción de estos cosos que actualmente existe una placa conmemorativa en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid reconociendo su labor (Bonet, 2012).

Después de analizar algunos de los matices de este histórico encuentro entre dos toreros que cambiaron para siempre el mundo del toro, ha quedado claro su relevancia, tanto como individuos y como una pareja. La corrida que vemos ahora en el siglo XXI debe muchísimo a la época de oro y las innovaciones introducidas por José y Juan. Nuestro concepto moderno de la bravura, la estética del toreo, la técnica empleada por los diestros modernos, la industria que rodea las corridas de toros… todo debe algo a esta pareja de toreros. La realidad es que despreciar la rivalidad de José y Juan y la importancia de la época de oro es lo mismo que despreciar toda la historia del toreo.



Fuentes:

Bergamin, J. (2016). El arte de birlibirloque. Sevilla: Editorial Renacimiento.

Bonet, R,c. (2012). El reconocimiento a dos colosos: Una placa para Joselito y Belmonte en Las Ventas.  Obtenido en; http://www.taurologia.com/

Domingo Delgado de la Cámara. (2002). Revisión del toreo: Fuentes, caminos y estilos en el arte de torear. Madrid: Alianza Editorial Sa.

Nogales, J. (2009). Juan Belmonte, matador de toros: su vida y sus hazañas. Barcelona: Libros del asteroide S.L.U



lunes, 23 de mayo de 2016

Evolucion En Las Suertes Del Toreo


En una corrida de toros es necesario observar el toreo con la misma meticulosidad con la que se ejecuta este arte. Los aficionados tienen que conocer en detalle el porqué de las distintas suertes que se hacen delante del toro y saber el papel que juegan en el transcurso de la lidia. Dependiendo de la clasificación de cada suerte el espectador que ve una corrida puede evaluar el modo en que debe de ser usado y el valor que tiene su ejecución según las circunstancias en que se encuentra el torero. A base de estos conocimientos se puede evaluar en completo la importancia de la actuación de un torero y con ello el público puede pedir el/los trofeos de una forma más educada. 

Después de clarificar las suertes según el tercio de la lidia en que se les ejecuta, de capote, de banderillas o de muleta se dividen normalmente las suertes según el papel que juegan en la lidia; si son adornos o fundamentales. Dependiendo de la clasificación de las suertes se puede juxgar la forma en que el diestro los haya aprovechado en su actuación y de tal forma evaluar su actuación en completo. Por ejemplo, una faena podría ser bella y lucida por contener muchos adornos y suertes lucidos pero carecer de suertes fundamentales, en dicho caso la actuación del torero es de menos merito aunque haya tenido mucha belleza, por lo contrario una faena puede carecer de belleza plástica pero estar basado en suertes fundamentales realizadas correctamente, por eso sería una actuación de gran mérito aunque no ha tenido mucha brillantez. 

Como se puede ver esta clasificación es muy importante en la comprensión de la tauromaquia y por lo tanto es también una clasificación muy concreta. Aun asi la valoración de las distintas suertes del toreo esta siempre abierta a una evolución paulatina y constante haciendo que al pasar los años el papel de las distintas suertes en la lidia puede variar considerablemente. Por ejemplo, hay suertes considerados anteriormente como adornos que en el toreo actual han adquirido más importancia mientras que otras, considerados anteriormente como base fundamental de la lidia se han caído en desuso o su relevancia ha disminuido notablemente al pasar los años. Estas alteraciones se deben principalmente a los cambios en la exigencia del público y también en los cambios experimentados en el toro que se lidia según las distintas épocas. 


La suerte de parar al toro con el capote que hicieron los banderilleros es un ejemplo muy claro de cómo cambia la lidia al pasar el tiempo. Esta suerte consistía en recortar la embestida del toro con el capote antes de ir corriéndolo con el capote y sirvió para cambiar el estado del toro de levantado a parado, salía entonces el torero que pudiera lucirse con más brillantez ante el toro que se había parado. Esta explicación servirá muy poco para los aficionados más maduros que seguramente lo habrán visto en muchísimas ocasiones, pero para los más jóvenes es otra historia. Aunque parar al toro a uno mano era hace menos de medio siglo una parte fundamental de la lidia de todos los toros ya no se ve casi nada, ocasionalmente se ve a banderilleros correr al toro a una mano en el segundo tercio pero pararlos de salida ya no se hace nunca. 

Y de tal forma una suerte que antes era protocolaria se ha quedado en desuso total en menos de un siglo ¿Por qué? Sencillamente porque la lidia que requiere el toro bravo actual es totalmente distinta a la que requería el toro de hace cincuenta años y el público exige cosas totalmente distintas a lo que quería ver anteriormente. El toro que se lidiaba en otras épocas salía con muchos pies en el primer tercio y por lo tanto era necesario atemperar sus fieras acometidas para poderlo lidiar. Hoy, por lo contrario el toro no tiene la misma fuerza y por lo tanto la misión del torero y su cuadrilla es cuidarle más en los primeros tercios bregándole menos con el capote. El público también quiere que sea el torero quien se enfrenta al toro “entero” y que el mismo lo domina, por eso es mucho más conveniente que sale el torero directamente a torear y se elimina esta suerte que, pese a ser de gran mérito y a veces muy lúcido, no tiene lugar en la corrida moderna. 

Pero existen también suertes en los primeros tercios de la lidia, que, en vez de caer en desuso ha ido incrementando la frecuencia con la que se usa. La chicuelina por ejemplo, es un lance de adorno supuestamente inventado por Chicuelo quien los exportó de las corridas cómicas en las que había actuado antes de convertirse en matador de toros. Al conocer el origen de esta suerte los aficionados no lo tomaron en serio y lo consideraron como un lance de poco merito técnico que únicamente servía para florecer el segundo tercio. Aun así, la frecuencia con la que lo realizan los diestros actuales y gracias a toreros como Paco Camino y José Tomas que interpretaron la suerte en tandas y con los pies muy asentados además de bajar mucho los manos este lance de capote ha convertido en uno de los pases que más usan los diestros en el segundo tercio para lucirse en quites. Hoy en dia prácticamente todos los toreros incluyen este lance en su reportorio y cada uno lo realiza de una forma muy personal. 


El último tercio es la parte de la lidia que más ha cambiado junto a la suerte de varas y con ello ha evolucionado naturalmente las suertes que se ejecuta dentro de ella y la forma de distribuirlas. Antes de la revolución taurina de Joselito y Belmonte (de 1915 a 1920) las faenas de muleta eran muy cortas, consistieron únicamente en colocar el toro en suerte para entrar a matar y esto se podía hacer habitualmente con menos de 10 muletazos. Este número tan reducido de pases con la muleta bastaba siempre para tener bien cuadrado al toro en el sitio idóneo para matarle y para hacerlo de una forma lucida que gustaba el público. Las faenas actuales pueden durar en muchos casos hasta diez minutos (lo máximo permitido por el reglamento). En este tiempo se espera que el diestro exibe toda su técnica además de lucirse artísticamente haciendo que durante la faena de muleta experimenta un número muy elevado de muletazos. 

Puede sorprender a muchos que debido a esto hay suertes de muleta que han terminado perdiendo importancia, entre ellos están los doblones. En la tauromaquia antigua era normal que el toro se había manseado y tomado la querencia en tablas al llegar al último tercio, aun así el castigo que había recibido en la suerte de varas era siempre menor que la moderna al ser más pequeñas las puyas y más breves los encuentros. Por lo cual el toro tenía todavía más fuerza y sus acometidas eran más violentas obligando así al torero a tener que someterle más con la muleta para atemperar sus acometidas, facilitando el momento de entrar a matar. Los doblones eran pases ideales para resolver este problema ya que obligaron al toro a embestir largo y muy humillado. Toreando por bajo a los toros era un método muy efectivo para prepararlos para la muerte. 

Pero hoy en día, con la puesta en moda del toreo en redondo la ejecución de los doblones suele ser únicamente para recibir ocasionalmente a toros que han conservado toda su fuerza en los primeros tercios y el diestro necesita atemperar la embestida para poder lucirse delante del animal. Enrique Ponce los sigue incorporando en su tauromaquia y los ejecuta al final de la faena pero sirven ante todo para adornar su actuación y demonstrar al público como ha conseguido dominar a su adversario más que para facilitar la lidia técnicamente. En la faena moderna lo que mas importancia tiene es el toreo en redondo. Pases como estas siguen teniendo su importancia en la lidia y son bien valorados, pero ahora los toreros aprovechan de ellos pensando siempre en poder lucirse lo más antes posible en el toreo al natural o en redondo con la manodiestra. 

El pase natural se ha considerado como suerte fundamental desde los principio del toreo a pie, el derechazo apareció más tarde. Pero hoy en día casi todas las faenas están formadas por un mínimo de tres o cuatro tandas, en cada uno de ellos se ejecuta normalmente cinco pases en redondo haciendo que en casi todas las faenas hay alrededor de 25 pases en redondo. Esto pone en evidencia la gran importancia de estas suertes, son la base de la tauromaquia moderna y todos los demás pases que se hacen con la muleta son complementarios. Aunque el toreo en redondo siempre ha sido importante no hay duda de que su relevancia en el toreo ha ascendido considerablemente durante los últimos años. Algo que se debe principalmente a la aparición del toreo ligado en tandas ejecutados con una mano que llegó con la tauromaquia moderna. La importancia elevada de esta tauromaquia es increíble, no se ve en la actualidad, ni se ha visto desde Manolete ninguna faena que no está basado en este toreo. Hasta se puede considerar que su uso es casi abusivo. 

En cuanto a los adornos de muleta se puede decir que con el molinete ha pasado algo parecido a la chicuelina. Este pase fue introducido por Juan Belmonte a principios del siglo pasado y servía para florecer la faena. Hoy en día eso no ha cambiado mucho, el sentido principal de este pase es adornar con garbo y torería la faena pero ha crecido bastante su uso. Hoy en día toreros como David Fandila "El Fandi" no sólo aprovechan de este muletazo para dar belleza a otras tandas de muletazos sino que realizan tandas de molinetes. Bien es verdad que estas series tienen ante todo un valor ornamental, pero en las formas que tienen de interpretar su tauromaquia algunos toreros ha aumentado notablemente la relevancia que tiene esta suerte a lo largo de los años. 


Naturalmente la duración alargada de las faenas modernas y el cambio en las exigencias del público son los componentes que más han influido en esto y han producido cambios similares con respecto a otros suertes. Al estar basadas en series todas las faenas modernas el toreo de hoy está dotado de remates y suertes que sirven para dar fin a la tanda y alejar el toro del cuerpo del torero. Los pases de pecho, trincheras y el pase del desprecio son algunos de los muletazos que aprovechan los toreros modernos en todas sus faenas. Sin tener la importancia del toreo fundamental, son indispensablse ya que sirven siempre para complementar las suertes consideradas como fundamentales. El pase de pecho casi se puede considerar como suerte fundamental ya que se usa actualmente para terminar casi todas las series dándolo una gran importancia y haciéndolo indispensable para concebir y practicar el toreo moderno.  

A causa de las faenas alargadas también hay otras suertes que están adaptadas y usadas frecuentemente en nuestros tiempos que sirven para sacar todo lo que tienen los toros a lo largo de la faena. Al toro moderno se le exige duración y que no viene abajo a lo largo de toda la lidia, aun asi es importante recordar la dureza de la prueba a la que se somete al toro y por lo tanto muchos toros vienen abajo a lo largo de la faena, a veces por desgaste físico y en otras ocasiones por sentirse totalmente vencidos por el torero que ha dominado al animal. En estos casos se ha puesto de moda lo que se llama frecuentemente “arrimarse” o “echarse entre los pitones”. Este toreo que practica mucho Miguel Ángel Perrera y que puso de moda Paco Ojeda resulta muy vistoso e impactante para el público por lo arriesgado que parece. Cuando Ojeda empezó a torear de esta manera parecía algo casi imposible tanto para el público como para otros toreros que quisieron aprovechar de su técnica, el toro de hace 30 o 40 años tampoco facilito este toreo como el toro moderno. A lo largo de las últimas décadas este tipo de toreo ha ido creciendo en popularidad y lo usan muchas de las figuras actuales para sacar partida a toros que no ofrecen muchas posibilidades de triunfo. 

De tal forma considero yo que este toreo es un recurso moderno, no es ahora un concepto del toreo como antes lo fue porque casi todos los toreros lo practican algún que otra vez. Esta forma de torear permite a los toreros sacar muletazos (generalmente circulares invertidos, derechazos, ayudados y pases de pecho) a toros que se han parado muchísimo y requieren torearlos en las cercanías para provocarles la embestida, sirven además para rematar de forma lucida a buenas faenas a toros de gran calidad que por el excesivo número de embestidas se han venido abajo. Pero, teniendo en mente lo importante que puede ser este toreo, no lo veo bien que los toreros abusan de ello. ¿Qué pasa si el torero deja rozar su taleguilla los pitones de todos los toros? Al final la gente termina pensando que se puede hacerlo a cualquier toro y no le embista, da una imagen casi domesticado y obediente al toro que no puede tener, ya que cuando esto suceda el público termina quitando el mérito del toreo en general y el peligro tan real que siempre tiene. 


A lo mejor he desviado aquí de la tema pero creo que en estas líneas ha quedado muy claro cómo evoluciona el toreo y las suertes que forman las tauromaquias de cada época según las circunstancias. Dependiendo de las exigencias del público, el tipo de toro que se lidia los diestros se ven obligados a alterar lo que hacen en el ruedo y de tal forma se pone de moda cosas más nuevas y lo que anteriormente era muy importante disminuye en relevancia, o hasta puede desaparecer. Estas modificaciones, lentas pero constantes son vitales para que la tauromaquia complaxca los gustos de cada tiempo y sigue teniendo partidarios, sin estos cambios es muy probable que la tauromaquia hubiera desaparecido desde hace mucho tiempo. Comprendo que en este reportaje podrían extrañarse algunos del hecho de que no he mencionado aquí la suerte de varas, de todas las suertes es esta la que más ha evolucionado a lo largo del último siglo. Es por eso que me parece mucho más adecuado tratar esta tema en su propia sección por lo importante que es. 

Imágenes de colección personal (algunas grabaciones de pantalla RTVCM) 

jueves, 28 de abril de 2016

6 Citas 6; de famosos que han defend idol a tauromaquia.

No es raro hoy en día que los taurinos se retratan como gente del pasado, sin educación ni valores y de actitud fascista, violente y arcaica. Pero no comprendo yo de donde salen estos tópicos, llevo ya más de ocho años como aficionado y en todo este tiempo solo he conocido a personas amables y muy respetuosos que me han recibido con los brazos abiertos. Por lo tanto no sólo diría que esta descripción es incorrecta sino que es todo lo contrario a la realidad y lamentó que la sociedad tenga estas predisposiciones sobre aquellos que se consideren pertenecientes al mundo de la tauromaquia. 

Hasta me atrevo a decir que la tauromaquia ha sido siempre una gran atracción para algunos de los personajes más ilustres de la cultura popular. A lo largo de los años hemos encontrado con escritores, cantantes, actores, filósofos, poetas, artistas y científicos que se han fascinado por las corridas de toros y el arte de torear. A lo largo de todos los tiempos la tauromaquia ha sido una tema de gran interés para intelectos procedentes de diversas profesiones, circunstancias sociales, perspectivas políticas e incluso nacionalidades. 

Por este motivo he querido reunir aquí algunas citas de personajes ilustres que se han interesado por la tauromaquia y que han sentido atracción por ello. La variedad de personajes citadas es una clara muestra de que el toreo no está ligado para nada con la política ni tampoco con la clase social o la nacionalidad. Muchas de estas personas son amantes y defensores de los animales y son todos personas bien educados y de alta conciencia social, lo cual demuestra que ninguna de las posturas tiene superioridad moral o ético pese a que son muy contrastadas. 

Aquí os dejo con 6 citas de famosos que han defendido las corridas de toros a capa y espada... 







Fotos; Manon71 vía flicker.com 

martes, 23 de junio de 2015

La Suerte De Varas

Para hacer el análisis merecido de la suerte de varas y su evolución sería necesario hacer un artículo extenso y muy detallado. Esto lo haré en su tiempo debido pero ahora mismo quiero dejar un ejemplo de cómo ha cambiado esta parte de la lidia para nuestra sección 'De Ayer a Hoy'. Para la sección me parece fundamental tener un ejemplo del primer tercio de la lidia ya que es uno de las cosas que más cambios ha sufrido a lo largo de las décadas. 

A primera vista hay que evidenciar el cambio mas grande, la creación del peto. En la primera foto que fue tomada a principios del siglo pasado vemos que el caballo no lleva ningún tipo de protección, sin embargo la foto de este 2015 de la plaza de toros de Las Ventas muestra todo lo contrario. El peto fue implementado durante los años 20 y 30 del siglo pasado. En un principio fue una pieza muy pequeña de material dura que solo protegía la parte delantera del caballo. A lo largo de los años ha ido creciendo hasta llegar a lo que hoy es, una protección completa para todo el cuerpo del caballo. Gracias a dios la presencia del peto ha hecho desaparecer al completo la muerte de los caballos de picar que antes fue algo habitual. 

Pero no solo ha cambiado el peto. Los buenos aficionados conocemos muy bien que las formas de ejecutar la suerte, la materia usada y sus consecuencias han evolucionado muchísimo. Pues con la presencia del peto el toro no derriba prácticamente instantáneamente al caballo sino que pasa mas tiempo empujándolo sin poder vencerlo. Esto ha causado que el efecto de cada puyazo es más notable ya que el toro recibe una herida mas fuerte lo cual le agota mas y le quita fuerza. También han cambiado las puyas, los toros de antes no tuvieron la bravura para pelear mientras que recibían una fuerte herida y por eso eran más pequeñas las puyas. Hoy en día las puyas son mas grandes pero el toro, por su bravura las acepta. 

También ha cambiado el objetivo principal de la suerte de varas. Antes de la revolución de Belmonte a principios del siglo pasado los picadores eran las protagonistas de la corrida peleando contra la fiereza del toro armado con la vara y acompañado por su caballo valiente. Picar a los toros fue lo mas importante en la lidia porque fue la gran prueba de la bravura del toro y como la faena solo servia para poner el toro en suerte para matarlo los picaron mucho para quitar la fuerza de los toros. En la actualidad es la faena de muleta el momento mas importante de la lidia. Los aficionados de hoy no exigen que se prueba con exigencia a los toros en el caballo. Ahora, por lo contrario, los toros se pican muy poco para templar las embestidas sin quitarle la fuerza que necesita mantener para aguantar la faena. 

Así que cuando llega el momento idóneo escribiré un análisis bien detallada sobre todas estas cosas, pero de momento os dejo estas imágenes para que veáis vosotros mismos algunos de los cambios más significativos del tercio de varas.        
                                   
                                
   Fotos; larazonincorporea.blogspot.com (sale en muchos sitios) y www.las-ventas.com

miércoles, 22 de abril de 2015

De Rafael Ortega a Jose Maria Manzanares

En el toreo todo cambia, es un arte y el arte nunca es igual. Con el paso del tiempo se añade cosas inovadoras y se quitan cosas viejas que ya no interesan como lo hicieron en su día. Sin embargo, hay algunas cosas que son tan buenas que no hace falta cambiarlas. Estas estocadas de Rafael Ortega y José María Manzanares tienen entre ellos muchas décadas, pero ambos tienen la misma impresión para el que las vea. Ambas estocadas están en lo alto del Morillo, en los dos casos el torero se mete encima del toro y va entre los pitones, ambos toreros llevan la mano muy bajo y el animal embebido en los vuelos de la muleta. Pues algunas cosas son tan buenas que no hay que mejorarlas. Ahora, esta estatua de Rafael Ortega en su ciudad de San Fernando y la foto de José Mari en Sevilla quedaran para siempre en la mente de los aficionados. 

                        

Fotografías; plazadetorosdelamaestranza.com y archivo personal.